sábado, 31 de enero de 2015
BASES GENERALES:
Fecha: Sábado 6 de Junio de 2015
Lugar: “Cortijo del Alamillo”, Parque del Alamillo – Sevilla
Nº Participantes: 24 jugadores una vez superada esa cifra se pasará a tener jugadores en reserva.
Otros datos de interés:
Se jugará con ejércitos de no más de 200 puntos con miniaturas de 15/18 mm, en bases oficiales del reglamento para esta escala. La lista será la misma para todo el torneo.
Torneo de 3 rondas, donde se evitará siempre que se pueda el cruce entre jugadores del mismo club. El primer emparejamiento será aleatorio y partir de ese momento 1 vs 2, 3 vs 4,…
Las listas deben mandarse para su revisión antes del 31 de mayo. Se permiten listas de los siguientes periodos, Edad de los Carros, Periodo Clásico, Período Romano.
Las miniaturas deben estar bien representadas y el ejército totalmente pintado.
La inscripción será de 10 +3 € para el ranking, es decir, 13€. Los interesados deberán escribir al siguiente correo torneos.legiov@gmail.com en donde se os facilitara la cuenta para el ingreso de la inscripción. Fecha límite para inscribirse es el 31 de mayo.
El Torneo será válido para el Ranking Nacional, así como para la clasificación mundial del AdlG.
PUNTUACIÓN:
Se ordenarán de la siguiente manera.
1º Más partidas ganadas
2º Más partidas empatadas.
3º Puntos de victoria según marca la hoja Excel descargable en la página oficial del juego.
ESCENOGRAFÍA:
La organización dispondrá de la misma para poder desarrollar el torneo, pero los jugadores si lo desean pueden traer la suya siempre que cumplan con los tamaños máximos y mínimos que marca el reglamento, rogamos que estos elementos de escenografía sean de aspecto y calidad acorde al evento donde se desarrolla.
HORARIOS:
Las partidas tendrán una duración máxima 150 minutos (2 horas y ½). Puede terminarse antes por rotura de uno de los ejércitos o de ambos.
Presentación 09:30
1ª Partida de 10:00-12:30
2ª Partida de 12:45-15:15
Pausa para comer de 15:15 a 16:30
3º Partida 16:30- 19:00
Entrega de premios a las 19:30
DUDAS:
Para poder solucionar las dudas dirigiros a torneos.legiov@gmail.com
martes, 18 de marzo de 2014
sábado, 10 de noviembre de 2012
EL PROBLEMA DE LOS BANCOS EN ESPAÑA
EL PROBLEMA DE LOS BANCOS EN ESPAÑA
El problema está en que aquí los bancos practicaban la HIPERTASACION,
es decir que de un piso que costaba 10 millones (x ej) el banco por ley solo te
podía financiar el 80%, pero el tasador que era “una entidad independiente” del
banco te lo tasaba en 13 Millones, con lo cual ya tenias el 100% del piso
financiado, con lo cual era un negocio redondo para ellos, pues no es lo mismo
cobrar intereses de 8 Millones que de 10 (80%) Millones.
Pero la cosa no acaba aquí, el tasador que seguía siendo “independiente”
te ofrecía valorarte el piso en 20 Millones y así poder hacer la reforma, comprar
los muebles, casarte, comprarte un coche, y pagarte el viaje de novios, con lo
cual era un negocio super-redondo para ellos, pues no es lo mismo cobrar
intereses de 8 Millones que de 16 (80%) Millones. Así tenemos un piso que en
plena burbuja inmobiliaria vale 10 Millones pero está tasado en 20 Millones y
el banco ha desembolsado 16 Millones.
Pero ahora va la burbuja y explota, no se vende un piso ni
por asomo, los precios caen en picado, la gente pierde su trabajo y deja de
pagar las infladísimas hipotecas y quieren entregar sus pisos en pago por la
hipoteca….pero hagamos cuentas……
El piso que en plena burbuja valía 10 millones ahora vale 6
millones y aun así no se vende, tu se lo das al banco o este te lo embarga (da
lo mismo), entonces este lo subasta a gente “independiente”. Y consigue 5
Millones por él.
Peroooooo el banco ha
prestado 16 millones, que pasa con esos 11 millones más intereses,
Consecuencias, pues que se le queda al estafado cliente como
una deuda vitalicia que no puede pagar y a demás se queda sin piso, y el banco
se queda con un piso que vale 6 Millones o lo subasta por 5 millones con lo que
tiene unas pérdidas de 11 Millones. De aquí los agujeros que tienen los bancos
lunes, 22 de octubre de 2012
PORQUE CUANDO NO VOTAS ¡¡¡VOTAS¡¡¡
PORQUE CUANDO NO
VOTAS,¡¡¡ VOTAS¡¡¡
La abstención
Cuando
alguien te dice que no votes, o decides no votar estás absteniéndote de
expresar tu opinión en las urnas. Abstenerse
es simplemente no votar. Quedarte en casa el día 22 de mayo viendo la tele
y punto.
Si no votas,
probablemente es para expresar tu descontento
con la situación de la política española. Probablemente digas “estoy en contra de un sistema que me toma el
pelo, así que no participo en el sistema“.No obstante, los no-votos en el sistema electoral español
no cuentan nunca. Ni para mal, ni para bien.
Pongámonos
en antecedentes ya sabréis la
historia de las elecciones catalanas. En 2010 igual que en 2006, la fuerza más votada en las elecciones
catalanas fue la abstención, con un 40% y 43% de abstenciones
respectivamente. Ningún partido superó esos porcentajes en ninguna de las dos
ocasiones. Ni siquiera el partido más votado, CiU. De hecho en las de 2006, a
pesar de no haber ganado ninguno, los partidos del tripartito se propusieron
tumbar al partido más votado y juntando sus cachitos, hicieron gobierno por
encima de la voluntad popular.
El caso del referéndum
para la Constitución Europea
es el más chocante. Según el Gobierno, de cara a la Unión Europea, fuimos el
primer país en aprobar la Constitución Europea por mayoría en referéndum. El
caso es que sí, el 76% de los votos fue para el sí, por lo que la Constitución
fue aprobada por una amplia mayoría. Eso sí, solo fue a votar el 42% del censo.
Casi el 60% de los españoles se quedó
en casa. Fue la participación más baja de toda la historia de la
democracia. ¿Sirvió para demostrar algo? No. La Constitución se aprobó pese a ello.
Por lo
tanto, en España, la abstención no
significa que estés en contra del sistema. En España tu no-voto se va a
tomar como un voto a la mayoría. Un “me da igual lo que salga,
ya veremos cómo me las apaño luego”. Si realmente te da igual lo que salga,
perfecto. Si te da igual que suba el paro, la gasolina, las hipotecas, la
delincuencia… En fin, eres libre de no votar. Pero si estás hartito o hartita
de este tinglado, no tienes más remedio que ir a votar si quieres que se te
oiga. Si no, tu abstención se la van a pasar por el forro.
Curiosamente,
echando la vista atrás, si revisas los datos de todas las elecciones generales
en España, la abstención nunca ha bajado del 20% ni ha subido del 32%. Eso
quiere decir que siempre, más de dos terceras partes de los votantes censados
ha ido a votar. ¿Pero sabes cuándo se ha ido a votar más masivamente? Cuando
había necesidad de cambio.
- En 1977. Hubo solo un 21% de abstenciones, a pesar de que los
españoles estaban poco acostumbrados a votar, recién saliditos de una
dictadura. ¿Por qué? ¿Las ansias de cambio, quizá? ¿La necesidad de
validar la nueva democracia?
¿Las ganas de ser ellos mismos quienes decidiesen su futuro? Seguramente.
Las siguientes elecciones de 1979, obligadas tras ratificar la
Constitución, volvieron a dar a UCD como ganador. Parece que la gente ya
daba las cosas por logradas, porque la abstención (la gente del “me da
igual”) subió al 31% de golpe, hasta que pasó algo gordo.
- En 1982 se registró la menor abstención de la historia. El 80%
de los españoles salieron a votar masivamente. Solo el 20% se abstuvo. De
nuevo con las ansias de cambio. Adolfo Suárez había dimitido. Acabábamos
de tener el famoso 23-F. La democracia había subsistido, mantenida con
palillos y había que revalidarla, no fuese a ser que a alguien se le
ocurriese quitárnosla. Sin duda, un momento histórico que, también
significó un cambio. De UCD pasamos al PSOE de Felipe González.
- La abstención volvió a fluctuar
en torno al 30% hasta otro mínimo: en 1996. Bajó hasta el 22,6%. Curiosamente con otro cambio: los
votantes escogieron al PP después
de una serie de escándalos del PSOE. Y ahí se quedó hasta que se le
ocurrió meterse en la guerra de Irak.
- En 2004, después de haber pasado por otro despunte superior al
31% de no-votos al “me da igual”, la abstención volvió a bajar hasta el
24% a favor del cambio. El cambio relativo. El cambio de nuevo al PSOE, que lleva ahí desde
entonces.
Como queda patente, la lectura que
se hace en la sociedad y la política españolas del no-voto o abstención no es de rebeldía contra el sistema. Es más
bien de continuismo. Las elecciones en las que hay abstención, mantienen
el status quo conseguido en las anteriores. Las elecciones en las que hay alta participación generan cambios.
Si pretendes
quejarte con tu abstención, te recomiendo que consideres una mejor manera de
hacerlo, porque si no, te van a tomar
por el pito del sereno.
El voto nulo
El voto nulo
es el voto ambiguo. Los votos
con papeletas no oficiales, votos a más de un candidato, votos rotos, votos con
dibujitos, etcétera, todos esos son votos nulos, porque aunque el votante se ha
personado para dar su voto, el voto no
se atiene a las reglas de los votos.
Este voto,
igual que las abstenciones, no suma
votos en el cómputo global de votos emitidos y, para los efectos, es lo
mismo. Se registra como nulo para que la contabilización al final de la
jornada, entre válidos, nulos y abstenciones, sume el 100% y nadie diga que ha
habido tongo.
Históricamente,
en España, siempre ha habido muy pocos
votos nulos. En las generales sólo ha superado el 1% las primeras 4 elecciones de
1977, 1979, 1982 y 1986, y se lo podríamos achacar perfectamente a que estaban
todavía aprendiendo cómo funcionaba eso de votar.
El hecho de
que el voto nulo no sea computable lo hace una muy mala elección si quieres
cambiar las cosas. A todos los efectos, en España
funciona igual que una abstención. Y si las abstenciones no hacen nada por el cambio,
imagínate lo que hacen los votos nulos que prácticamente no superan el 2%.
El voto en blanco
Según la Ley
Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General, en su artículo
96, punto 5: “Se considera voto en
blanco, pero válido, el sobre que no contenga papeleta y,
además, en las elecciones para el Senado, las papeletas que no contengan indicación
a favor de ninguno de los candidatos”.
¿Qué los
diferencia de una abstención o un voto nulo? El tema de que sea un voto
“válido”. El voto en blanco es válido porque sí cuenta para el cómputo final de votos. Pero si te piensas que
se va a traducir en escaños en blanco, te equivocas de pleno. Entonces, ¿qué se
hace con ellos?
Si has oído que son votos que se dan
al partido más votado, o que se distribuyen entre los más votados, no es
cierto. Pero sí perjudican a los
partidos menos votados. En España no se utiliza un sistema proporcional
normal y lógico, en el que cada partido se lleva el tanto por ciento de escaños
que ha conseguido en las urnas. En España utilizamos una complicada fórmula
matemática, la ley d’Hont
(explicada pasito a pasito aquí
y aquí),
con una regla de salida básica: si no
llegas al 3% de los votos, no entras en el juego. Los votos en blanco,
aunque no se le reparten a nadie, sí que hacen el saco de votos más grande, con
lo que los porcentajes, se hacen más
pequeños. Como consecuencia los partidos con menos votos salen
perdiendo.
Además, los
artículos 68
y 69
de la Constitución Española establecen que la circunscripción electoral para las elecciones generales (Congreso y
Senado) es la provincia. Eso quiere decir que, aunque un partido se pase del 3% en el recuento de votos nacional, si
provincia a provincia no llega al 3%, queda eliminado. En las últimas
elecciones generales, le pasó a IU de manera escandalosa. Aunque sacó más votos
que CiU en las elecciones al Congreso, sacó 8 diputados menos. ¿Por qué? Porque
circunscripción a circunscripción había quedado eliminada, a pesar de tener un
total nacional superior.
En las próximas elecciones municipales y autonómicas pasa tres cuartos de
lo mismo. Cada
autonomía tiene su propia Ley Electoral, siendo la Valenciana de las más
hirientes contra los partidos minoritarios, ya que eleva el mínimo al 5%. No
obstante, como la circunscripción electoral sigue siendo la provincia, aunque un partido llegue al 5% global en
todas las provincias de la autonomía, o incluso al 10%, o al 12%, no tendrá
acceso a escaño si no llega al 5% al menos en una de ellas.
Luego, votar
en blanco hace más difícil a los partidos pequeños llegar a obtener escaños, o
lo que es lo mismo, hace más fácil a
los partidos mayoritarios obtenerlos. De ahí que el voto en blanco
acreciente las injusticias electorales no te lo recomiende.
En resumen
Estás jodido. O jodida. Porque te puedes quejar todo lo que quieras, tenemos
libertad de expresión, pero si no sales a votar, las cosas no van a cambiar.
Claro, viendo que abstenerte no es una opción, romper tu papeleta tampoco y
dejar el sobre vacío menos todavía… ¿qué hacemos?
En primer
lugar, si diversificamos el voto, la
ley d’Hont es más difícil de aplicar y menos abusiva. Repartir los
escaños entre cinco partidos donde dos quedan eliminados y otros dos tienen en
conjunto el 70% de los votos restantes es favorecer el bipartidismo. Si bajamos
ese 70% y subimos el resto, favorecemos que la representación en las cortes
autonómicas y los ayuntamientos sea más equitativo
y castigamos
verdaderamente a la clase política asentada, porque entonces es cuando
verdaderamente pierden poder.
En segundo
lugar, ayudamos a que las formaciones
políticas que quedan injustamente excluidas por la barrera del 3% o el
5% y la circunscripción electoral tengan
opciones a conseguir escaños en las autonomías. Aunque no consigan todos
los que les corresponden por derecho porcentualmente, al menos tendrán la
oportunidad de dejar oír su voz y defender tu voto.
Hay otros
partidos a los que, tal vez por ser pequeños, tal vez por pensar que no van a llegar
a ese 3%, tal vez por pensar que es tirar tu voto, no les das ni la oportunidad
de leerte su programa electoral. ¿Y si
tienen ideas buenas? ¿Vas a permitir que se pierdan esas ideas por
seguir la misma tendencia de siempre? ¿Y si quieren cambiar este sistema
electoral por uno mejor? ¿No sería eso digno de ser votado?
Pues ale. Si
ya te has terminado el café, piensa sobre
todo esto. Compártelo con quien
quieras. Busca alternativas.
Pero sobre todo vota.
Sacado del
blog “La Libreta en Blanco”, pero me he permitido el borrar ideas políticas y
publicidad de movimientos en pro de uno u otro sentido, eligiendo este texto
por su claridad al explicar el valor de cada tipo de voto. Gracias
La ley electoral española
LA LEY
ELECTORAL ESPAÑOLA
El sistema
de D'Hondt
El sistema de D'Hondt es una fórmula electoral, creada por Victor d'Hondt, que permite obtener el número de cargos electos asignados a las candidaturas, en proporción a los votos conseguidos.
Aunque sobre todo es conocido en el ámbito de la política, este sistema puede servir para cualquier tipo de distribución proporcional.
Se utiliza en los siguientes países europeos: Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Eslovenia, España, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Checa y Suiza. En América, se utiliza asimismo en los siguientes países: Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala, Paraguay, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. También en Israel, Japón y Turquía.
Reparto
Tras
escrutar todos los votos, se calcula una serie de divisores para cada
lista. La fórmula de los divisores es V/N, donde V
representa el número total de votos recibidos por la lista, y N
representa cada uno de los números enteros de 1 hasta el número de cargos
electos de la circunscripción objeto de escrutinio. Una vez realizadas las
divisiones de los votos de cada candidatura por cada uno de los divisores desde
1 hasta N, la asignación de cargos electos se hace ordenando los cocientes de
las divisiones de mayor a menor y asignando a cada uno un escaño hasta que
éstos se agoten. A diferencia de otros sistemas, el número total de votos no
interviene en el cómputo.
Ejemplo
Supongamos
unas elecciones a las que se presentan cinco partidos, entre los que deben
repartirse siete escaños (o curules o bancas, según el país). Como el número
total de votos no cuenta, el resultado sería el mismo si concurrieran más
partidos con menos de 15.000 votos.
Partido A
|
Partido B
|
Partido C
|
Partido D
|
Partido E
|
|
Votos
|
340.000
|
280.000
|
160.000
|
60.000
|
15.000
|
Antes de
empezar la asignación de escaños hace falta dibujar una tabla de 7 filas
(número de escaños) por 5 columnas (número de partidos). En la primera fila
escribimos el número total de votos recibidos por cada partido (divisor 1). Es
preferible ordenar los partidos por número de votos, así se simplificarán las
siguientes fases del algoritmo.
Primera
iteración
- El cociente más alto corresponde al partido A,
340.000 votos.
- El partido A gana un escaño y se escribe debajo
el siguiente cociente: 340.000/2=170000.
- Se rellena el resto de casillas en blanco con los
valores de la casilla inmediatamente superior.
Segunda iteración
- El cociente más alto corresponde al partido B,
280.000 votos.
- El partido B gana un escaño y se escribe debajo
el cociente:280.000/2=140.000.
- Rellenamos el resto de casillas en blanco con los
valores de la casilla inmediatamente superior.
Tercera
iteración
- El cociente más alto corresponde al partido A,
170.000 votos.
- El partido A gana un nuevo escaño y escribimos
abajo el siguiente cociente: 340.000/3=113.333.
- Rellenamos el resto de casillas en blanco con los
valores de la casilla inmediatamente superior.
Cuarta
iteración
- El cociente más alto corresponde al partido C,
160.000 votos.
- El partido C gana un escaño y se escribe debajo
el siguiente cociente: 160.000/2=80.000.
- Rellenamos el resto de casillas en blanco con los
valores de la casilla inmediatamente superior.
Quinta
iteración
- El cociente más alto corresponde al partido B,
140.000 votos.
- El partido B gana un nuevo escaño y se escribe
debajo el siguiente cociente: 280.000/3=93.333.
- Rellenamos el resto de casillas en blanco con los
valores de la casilla inmediatamente superior.
Sexta
iteración
- El cociente más alto corresponde al partido A,
113.333 votos.
- El partido A gana un nuevo escaño y escribimos
abajo el siguiente cociente: 340.000/4=85.000.
- Rellenamos el resto de casillas en blanco con los
valores de la casilla inmediatamente superior.
Séptima
iteración
- El cociente más alto corresponde al partido B,
93.333 votos.
- El partido B gana un nuevo escaño y escribiríamos
abajo el siguiente cociente: 280.000/4=70.000, pero como no hay más
escaños terminamos aquí.
- Rellenamos el resto de casillas en blanco con los
valores de la casilla inmediatamente superior.
Partido A
|
Partido B
|
Partido C
|
Partido D
|
Partido E
|
|
Votos
|
340.000
|
280.000
|
160.000
|
60.000
|
15.000
|
Escaño 1
|
(340.000/1
=) 340.000
|
(280.000/1
=) 280.000
|
(160.000/1
=) 160.000
|
(60.000/1
=) 60.000
|
(15.000/1
=) 15.000
|
Escaño 2
|
(340.000/2
=) 170.000
|
(280.000/1
=) 280.000
|
(160.000/1
=) 160.000
|
(60.000/1
=) 60.000
|
(15.000/1
=) 15.000
|
Escaño 3
|
(340.000/2
=) 170.000
|
(280.000/2
=) 140.000
|
(160.000/1
=) 160.000
|
(60.000/1
=) 60.000
|
(15.000/1
=) 15.000
|
Escaño 4
|
(340.000/3
=) 113.333
|
(280.000/2
=) 140.000
|
(160.000/1
=) 160.000
|
(60.000/1
=) 60.000
|
(15.000/1
=) 15.000
|
Escaño 5
|
(340.000/3
=) 113.333
|
(280.000/2
=) 140.000
|
(160.000/2
=) 80.000
|
(60.000/1
=) 60.000
|
(15.000/1
=) 15.000
|
Escaño 6
|
(340.000/3
=) 113.333
|
(280.000/3
=) 93.333
|
(160.000/2
=) 80.000
|
(60.000/1
=) 60.000
|
(15.000/1
=) 15.000
|
Escaño 7
|
(340.000/4
=) 85.000
|
(280.000/3
=) 93.333
|
(160.000/2
=) 80.000
|
(60.000/1
=) 60.000
|
(15.000/1
=) 15.000
|
Total de
cargos electos
|
3
|
3
|
1
|
0
|
0
|
% votos
|
40%
|
33%
|
19%
|
7%
|
2%
|
% escaños
|
43%
|
43%
|
14%
|
0%
|
0%
|
En la
siguiente tabla se muestra el mismo procedimiento, pero en lugar de calcular
los cocientes conforme se van asignando los escaños se han calculado todos en
primer lugar.
- Cada fila corresponde a uno de los partidos.
- Cada columna corresponde a un divisor.
- El número entre corchetes ([]) indica el número
de orden en la secuencia.
- Las celdas verdes son aquellas a las que se ha
asignado un escaño.
Divisor
|
||||||||
1
|
2
|
3
|
4
|
5
|
6
|
7
|
||
Partidos
|
A
|
[1]
340.000
|
[3]
170.000
|
[6]
113.333
|
85.000
|
68.000
|
56.667
|
48.571
|
B
|
[2]
280.000
|
[5]
140.000
|
[7] 93.333
|
70.000
|
56.000
|
46.667
|
40.000
|
|
C
|
[4]
160.000
|
80.000
|
53.333
|
40.000
|
32.000
|
26.667
|
22.857
|
|
D
|
60.000
|
30.000
|
20.000
|
15.000
|
12.000
|
10.000
|
8.571
|
|
E
|
15.000
|
7.500
|
5.000
|
3.750
|
3.000
|
2.500
|
2.143
|
|
Ejemplo 2
En este
ejemplo, utilizado en la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Zaragoza para la asignatura
Política Económica, se usan los mismos datos ficticios que los usados en los
ejemplos del Método del resto mayor, para permitir
comparaciones.Suponiendo que se presenten siete partidos para elegir 21
escaños, los partidos reciben 1.000.000 votos repartidos así:
Partido A
|
391.000
votos
|
Partido B
|
311.000
votos
|
Partido C
|
184.000
votos
|
Partido D
|
73.000
votos
|
Partido E
|
27.000
votos
|
Partido F
|
12.000
votos
|
Partido G
|
2.000
votos
|
- Cada fila corresponde a uno de los partidos.
- Cada columna corresponde a un divisor.
- El número entre corchetes ([]) indica el número
de orden en la secuencia.
- Las celdas verdes son aquellas a las que se ha
asignado un escaño.
Divisor
|
Reparto
|
||||||||||||
1
|
2
|
3
|
4
|
5
|
6
|
7
|
8
|
9
|
10
|
Total
|
% Escaños
|
||
Partidos
|
A
|
[1]
391.000
|
[3]
195.500
|
[6]
130.333
|
[8] 97.750
|
[10]
78.200
|
[13]
65.166
|
[16]
55.857
|
[18]
48.875
|
[21]
43.444
|
39.100
|
9
|
42,86%
|
B
|
[2]
311.000
|
[5]
155.500
|
[7]
103.666
|
[11]
77.750
|
[14]
62.200
|
[17]
51.833
|
[20]
44.428
|
38.875
|
34.555
|
31.100
|
7
|
33,33%
|
|
C
|
[4]
184.000
|
[9] 92.000
|
[15]
61.333
|
[19]
46.000
|
36.800
|
30.666
|
26.285
|
23.000
|
20.444
|
18.400
|
4
|
19,05%
|
|
D
|
[12]
73.000
|
36.500
|
24.333
|
18.250
|
14.600
|
12.166
|
10.428
|
9.125
|
8.111
|
7.300
|
1
|
4,76%
|
|
E
|
27.000
|
13.500
|
9.000
|
6.750
|
5.400
|
4.500
|
3.857
|
3.375
|
3.000
|
2.700
|
0
|
0.00%
|
|
F
|
12.000
|
6.000
|
4.000
|
3.000
|
2.400
|
2.000
|
1.714
|
1.500
|
1.333
|
1.200
|
0
|
0.00%
|
|
G
|
2.000
|
1.000
|
666
|
500
|
400
|
333
|
285
|
250
|
222
|
200
|
0
|
0.00%
|
|
Los 21
escaños quedan repartidos así:
Partido A
|
9 escaños
|
Partido B
|
7 escaños
|
Partido C
|
4 escaños
|
Partido D
|
1 escaño
|
Partido E
|
0 escaños
|
Partido F
|
0 escaños
|
Partido G
|
0 escaños
|
Influencia
de las leyes electorales en los resultados
A veces, las
leyes electorales fijan un porcentaje mínimo de votos, tal que los partidos que
no consigan alcanzar ese umbral o barrera electoral quedan excluidos del cuerpo
deliberante. A este porcentaje se le suele denominar porcentaje de exclusión y
no es parte del sistema D'Hondt. Dependiendo de la ley electoral el porcentaje
de votos puede ser calculado sobre el conjunto total de votos o sobre el
conjunto de votos válidos (quitando nulos).
El
porcentaje de exclusión se puede establecer a nivel de circunscripción (ámbito
donde se aplica el sistema D'Hondt), a nivel del conjunto de todas las
circunscripciones o alguna combinación de ambas. Ejemplos en España:
- Elecciones al Congreso de los Diputados
- Elecciones autonómicas de Cataluña,
Aragón y Andalucía :
- Circunscripciones: Las provincias
- Porcentaje de exclusión: Se aplica a nivel de
circunscripción y es del 3%
- Elecciones Municipales
- Elecciones autonómicas de la Comunidad de Madrid
- Circunscripciones: Circunscripción única (el
conjunto total)
- Porcentaje de exclusión: 5%
Las elecciones autonómicas de Castilla y León también
usan un porcentaje de exclusión del 5% pero aplicado a las circunscripciones
que son las provincias.
- Elecciones autonómicas de Murcia
- Circunscripciones: 5 (cada circunscripción está
formada por uno o más municipios)
- Porcentaje de exclusión: Se aplica a nivel del
conjunto de circunscripciones y es del 5%
Las elecciones autonómicas de la Comunidad Valenciana
son similares a estas pero usando como circunscripciones las provincias y
usando el porcentaje de exclusión sobre el total de votos emitidos (incluye
nulos) en lugar de los votos válidos.
- Elecciones autonómicas de Canarias
- Circunscripciones: Las islas
- Porcentaje de exclusión: Para poder obtener
escaño hay que tener un 6% a nivel de comunidad o bien ganar o tener un
30% en alguna de las circunscripciones.
El orden en que se repartan los cargos electos a los individuos de cada lista podría no estar dado por este sistema: puede ser una decisión interna del partido (en un sistema de listas cerradas) o puede que los votantes ejerzan alguna influencia (en un sistema de listas abiertas).
Para el
número de cargos electos en una circunscripción electoral única, este sistema
se comporta como un sistema proporcional puro. Si se fragmenta su aplicación
por circunscripciones, suele sufrir una distorsión y los resultados totales
pueden no ser proporcionales al número de votos válidos.
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de incrementar su conocimiento.
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